POMADA VS CERA

La pomada te ofrece control. Se le da un mejor uso en cabello corto a medio, y considerarla algo para crear estilos estructurados. El acabado brillante y el agarre superior de las pomadas son lo que realmente las diferencia de las ceras para el cabello. Las pomadas son ideales para peinados que no necesitan mucho movimiento y si lo que buscas es sólo brillo, la pomada tradicional es tu mejor opción. Y si sólo quieres controlar el encrespamiento de tu cabello y hacer que éste sea más manejable, la crema para peinar es tu mejor opción.

La cera para el pelo, también conocida como cera modeladora, le da una apariencia natural y brillante, pero sutil. Proporciona una fijación baja a media que controla el cabello suelto, pero es ligera. En pocas palabras, se deshace del frizz sin dejarlo grasoso.

La cera es para una apariencia casual, así que no funciona para estilos de mucho cuidado como las crestas mohicanas o el pompadour. Si, en cambio, quieres un cabello que se mueva con facilidad y un look impecable que parece logrado sin esfuerzo, la cera es para ti.

A diferencia de las ceras, las pomadas pueden aplicarse sin problema con el cabello húmedo, incluso cuando la fijación está empezando a perder su efecto, un poco de agua reactiva su poder de fijación.

Otro aspecto importante es el brillo. Con las pomadas podrás obtener una fijación brillante que las ceras no alcanzan. Si tu estilo son los peinados clásicos, las pomadas van a conseguir que tu cabello quede completamente pegado al cuero cabelludo, ideal para realzar el tupé.